Lepra

Una antigua enfermedad que sigue provocando miedo y rechazo

El fuerte estigma que acompaña a la lepra es uno de los principales obstáculos para acabar con la lepra y sus consecuencias.

La lepra es una de las enfermedades más antiguas. Las primeras descripciones de la enfermedad aparecen en escritos de 1.500 años A.C. en India y otros autores describen su origen en China o Egipto. Sin embargo, hasta 1982 no existió un tratamiento efectivo para curarla.

La lepra, también conocida como enfermedad de Hansen, es causada por el bacilo Mycobacterium leprae. El período de incubación de la enfermedad es de cinco años o más y los síntomas pueden tardar hasta 20 años en aparecer. Según el último informe de la OMS (2017) durante el año 2016 se detectaron 214.783 nuevos casos, la mayoría de ellos en India (135.485 casos), Brasil (25.218) e Indonesia (16.826). La enfermedad afecta principalmente a la piel, los nervios periféricos, la mucosa del tracto respiratorio superior y los ojos. La lepra es curable y existe tratamiento (la MDT) que aplicado a tiempo en el paciente, previene la discapacidad. Si no se trata, o se trata tarde, puede causar daño progresivo y permanente a la piel, nervios, extremidades y ojos. Una vez que los nervios periféricos son afectados, la pérdida de sensación puede ocurrir en ojos, manos y pies. Como resultado, las lesiones pueden pasar desapercibidas (por ejemplo, quemaduras o cortes), infectarse y provocar alteraciones permanentes, como ceguera, agarrotamiento, contractura o parálisis de manos y pies.

El tratamiento detiene la progresión de la enfermedad en sí, pero no puede revertir las discapacidades. Incluso después de completado el tratamiento, pueden darse reacciones en los nervios, debido a que la bacteria es eliminada muy lentamente del cuerpo. Mientras que las contracturas de los dedos y la parálisis de las manos o los pies se pueden reparar a través de la cirugía reconstructiva, cualquier pérdida de sensibilidad en las manos y los pies es permanente, a menos que se trate muy temprano.

Casos de Lepra reportados en 2016

Sin datos
Menos de 1.000 casos
De 1.000 a 2.499 casos
De 2.500 a 4.999 casos
De 5.000 a 99.999 casos
Más de 100.000 casos

Se calcula que el número total de personas que viven con discapacidades físicas relacionadas con la lepra es entre uno y dos millones. La lepra, y más cuando hay discapacidades físicas, suele implicar exclusión social debido al estigma; y esto es común a la mayoría de las áreas endémicas. El estigma y la exclusión social llevan a muchas formas de discriminación y abusos de los derechos humanos. Con frecuencia, el estigma se internaliza, lo que lleva a la gente a aislarse debido al temor a que se conozca su estado y sean rechazados ellos o incluso el resto de miembros de su familia. Otras veces, son los mismos familiares los que rechazan a la persona afectada para no verse marginados por el resto de la comunidad.

Por todo lo expuesto, la lepra es una enfermedad que transmite una imagen de miedo al enfermo lo que conlleva ese rechazo y exclusión social. Este miedo viene dado por una percepción equivocada tanto del contagio, bastante improbable en condiciones de salud óptimas (buena higiene y alimentación), como de las posibilidades de curarse, muy altas si el tratamiento se sigue en la forma adecuada y se comienza a tiempo.

La detección temprana y el tratamiento completo con MDT son los principales requisitos para el control de la lepra. A mediados de los años ochenta, se introdujo la MDT (Multi Drug Therapy) en los programas nacionales de lepra de la mayoría de países, lo que ha dado lugar a una reducción significativa de la prevalencia de la enfermedad de 5,4 millones en ese momento a las cifras actuales. En 1991, la OMS pidió a los Gobiernos su compromiso para la eliminación mundial de la lepra como un problema de salud pública para el año 2000. Esto se logró realmente, a nivel mundial, y posteriormente, a nivel nacional en la mayoría de los países en 2005.

Sin embargo, haber conseguido formalmente esta eliminación de la lepra como problema de salud pública no ha sido la solución real del problema: en primer lugar porque siguen habiendo miles de discapacitados a causa de la enfermedad, que están fuera de las estadísticas y que siguen sufriendo rechazo y exclusión social; y en segundo lugar, porque puede darse una falsa sensación de que el problema ya está resuelto lo que implica bajar la guardia y recortar recursos contra la enfermedad. Hay que recordar que la lepra sigue presente en más de 100 países y sus consecuencias, no solo físicas sino también sociales, siguen afectando a miles de personas. El trabajo de Fontilles y del resto de miembros de ILEP es precisamente ese, alertar acerca del riesgo real del incremento de casos más allá de la eliminación formal del problema.

Nicaragua
Finalizado
Distrito de Vizianagaram, estado de Andhra Pradesh, India
Finalizado
División de Jabalpur, estado de Madhya Pradesh, India.
Finalizado
Municipio de Tacobamba, Departamento de Potosí (Bolivia)
47 días para acabar
Mahottari, Región Central, Nepal
502 días para acabar

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