Leishmaniasis cutánea

Prevención y detección precoz para evitar lesiones destructivas

La cutánea es la forma más frecuente de leishmaniasis y produce lesiones que dejan cicatrices permanentes y causan graves discapacidades

El 95% de las personas afectadas por la leishmaniasis cutánea se encuentran en América Latina, la cuenca del Mediterráneo, Oriente Medio y Asia Central. En estas zonas, se detectan cada año entre 1 y 1,5 millones de casos nuevos.

La Leishmaniasis es una enfermedad que puede estar causada por 20 diferentes especies patogénicas para el ser humano del protozoo leishmania, transmitido por la picadura del mosquito de la especie phlebotomine.

La leishmaniasis es una enfermedad parasitaria con un amplio rango de sintomatología clínica, pudiendo aparecer como enfermedad cutánea, cutáneo-mucosa o visceral. La leishmaniasis cutánea afecta la piel y las membranas mucosas. Se empiezan formando unas llagas en la piel cerca de la picadura del mosquito, pudiendo desarrollarse en algunas personas llagas en las membranas mucosas. Los síntomas varían dependiendo de donde se localice la picada y pueden ir desde las llagas en la piel o mucosas ya mencionadas hasta dificultad para respirar, congestión, goteo y hemorragia nasal, dificultad para tragar y úlceras en la boca, los labios o la nariz.

Casos de Leishmaniasis cutánea reportados en 2015

Sin datos
0 casos reportados
Menos de 1.000 casos
De 1.000 a 4.999 casos
De 5.000 a 9.999 casos
De 10.000 a 19.999 casos
Más de 20.000 casos

Se trata de una enfermedad de distribución mundial, que afecta a 88 países: 72 de ellos son de los llamados países en vías de desarrollo, 13 de los cuales están entre los países más pobres del mundo. El 90% de la leishmaniasis cutánea se diagnostica en 7 países: Afganistán, Argelia, Brasil, Irán, Perú, Arabia Saudita y Siria.

La OMS estima que 350 millones de personas están en riesgo de contraer la leishmaniasis. Anualmente la incidencia se estima de alrededor de 1 a 1,5 millones de casos de leishmaniasis cutánea en 2016. La prevalencia es de aproximadamente 12 millones de personas infectadas en el mundo.

Los métodos de control de la leishmaniasis cutánea consisten básicamente en la detección precoz de los casos y el tratamiento sistemático de los mismos, con el fin de evitar lesiones destructivas de las mucosas y de la piel; el control de los vectores mediante el rociamiento sistemático con insecticidas de forma periódica (aunque no suele resultar sostenible o es sencillamente muy caro) y la utilización de mallas mosquiteras en puertas y ventanas y de redes mosquiteras impregnadas de insecticida para las camas.

En cuanto al tratamiento, los principales medicamentos utilizados para tratar la leishmaniasis son los compuestos que contienen antimonio. Las probabilidades de curación son altas con la medicación adecuada, en especial cuando el tratamiento se inicia antes de que el sistema inmunitario resulte afectado.

Nicaragua
Fontilles trabaja en Nicaragua desde 1996, en diferentes proyectos de cooperación sanitaria. El resultado más importante del trabajo ha ...
Finalizado

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